SOBRE MI
Mi camino comenzó en la estructura y la lógica: soy ingeniera de formación. Pero mi alma siempre supo que la verdad no se encuentra solo en lo visible.
Hace más de una década inicié una búsqueda interior que me llevó a cruzar múltiples portales espirituales. Exploré distintas herramientas y caminos hasta que el tantra tocó mi vida.
Mi primer acercamiento mostró una visión reducida que no honraba la profundidad que intuía. Esa disonancia fue el llamado. Busqué el tantra en su raíz, en su disciplina, en su linaje y en su esencia como vía de realización.
Durante cuatro años caminé el sendero del tantra tradicional y recibí Shaktipat de un Guru. Con el tiempo comprendí que incluso dentro de escuelas espirituales puede existir desconexión entre la verdadera realización y el ego humano. Esa comprensión no me alejó del camino; me hizo asumirlo con mayor responsabilidad.
La danza también ha sido parte esencial de mi despertar. En la danza polinesia, en la serpiente kalbeliya y en prácticas de movimiento consciente reconozco el cuerpo como templo y vehículo de liberación emocional y energética.
A lo largo de mi camino, la canalización del lenguaje de luz emergió como una expresión natural de conexión y servicio.
Hoy continúo el sendero guiada por la meditación diaria, la disciplina interna y la guía divina. Ofrezco mis dones como servicio y amor a la humanidad mientras sigo refinando y expandiendo mi conciencia como trabajadora de luz.